Según Berni, los colombianos que cometieron secuestro múltiple iban a matar a una de las víctimas

Según Berni, los colombianos que cometieron secuestro múltiple iban a matar a una de las víctimas

(Télam) El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, dijo hoy que los colombianos procesados con prisión preventiva por el secuestro de cinco personas capturadas en agosto pasado en un country del noroeste del conurbano, llegaron al país con la “orden de asesinar” a una de las víctimas, por la que exigían un rescate de 10 millones de dólares.

En declaraciones a Radio 10, el ministro provincial consideró a los ocho colombianos detenidos por el caso (otros tres apresados son argentinos) como “sicarios” y con una “logística de verdad”.

El caso se hizo público ayer, cuando el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, procesó con prisión preventiva a los once sospechosos, acusados del delito de “secuestro extorsivo agravado”

“Vinieron de Colombia con la orden de asesinar a otro colombiano que estaba en Buenos Aires. Era todos profesionales. Inclusive, algunos con vinculación con las fuerzas armadas”, señaló esta mañana Berni.

Según el ministro, la víctima apuntada por estos “sicarios” había cometidos una serie de estafas en Colombia a través de “mecanismos virtuales” y que la Policía lo rescató tras tareas de “inteligencia” el “día en que lo iban a matar”.

“Desde Colombia primero contrataron mano de obra argentina y les falló porque no tienen la experiencia en este tipo de casos”, indicó Berni, quien añadió que los captores habían alquilado una casa para mantener a la víctima cautiva.

A su vez, el ministro añadió que hay dos de los colombianos detenidos que no se sabe aún cómo entraron al país, porque lo hicieron “furtivamente”.

Las personas privadas de su libertad eran todas de nacionalidad colombiana y la principal víctima fue identificada por los investigadores con las iniciales J.J.B.V, mientras que el resto eran su custodio, su esposa, su suegra y su hija menor de edad.

De acuerdo a la resolución de González Charvay, los detenidos por el delito de “secuestro extorsivo agravado” son Fernando Daniel Canda, Juan José de Dios Romero, Alejandro Steven González Ortíz, Ronald Edgardo Ávila Ortega, Néstor Alonso Hoyos Orejuela, Ancizar Faurecio Echeverría Porras, Maira Alejandra Gutiérrez Moreno, Ricardo Tito Viera Benítez, Carlos Andrés Valencia, Alejandro Zapata Valencia y Fernando Magallanes.

Según el fallo de 69 páginas al que accedió Télam, Canda y Romero son ex integrantes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y Magallanes un argentino que trabajaba como chofer de una aplicación; en tanto que los otros ocho imputados son colombianos.

El primer hecho que se le atribuye a esta banda ocurrió el 30 de julio pasado, en la playa de estacionamiento del centro comercial denominado “Torres del Sol” situado en Colectora 12 de Octubre, en el kilómetro 50 de la Autopista Panamericana, a la altura de Pilar, donde J.J.B.V y su custodio se hallaban en un auto.

En esas circunstancias, cuatro delincuentes a bordo de otro vehículo y que simularon ser policías los interceptaron con intenciones de privarlos de su libertad, pero las víctimas lograron pedir auxilio y resguardarse en un local gastronómico del lugar, ante lo cual, los captores desistieron del secuestro y escaparon.

Luego del hecho, estas víctimas denunciaron lo ocurrido en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada 3 de Pilar, del Departamento Judicial San Isidro.

Trece días después, el 12 de agosto último, los investigadores determinaron que la misma banda sorprendió a la familia del colombiano en la puerta de su casa, ubicada en el Country Golf Club Argentino, de José C. Paz, en el noroeste del Gran Buenos Aires.

Allí, los delincuentes redujeron a la esposa, la suegra y la hija del colombiano, y las privaron de su libertad en su domicilio, los despojaron de sus teléfonos celulares, y aguardaron la llegada de J.J.B.V, quien llegó luego junto a su custodio.

Al dueño de casa lo maniataron, le vendaron los ojos y lo golpearon, al tiempo que le exigieron 10 millones de dólares a cambio de liberarlos a todos.

En ese momento, los secuestradores se apoderaron de 20 mil dólares, computadores, relojes, joyas y otros elementos de valor, según determinó la investigación.

Dos días después, el 14 de agosto, el custodio de J.J.B.V fue liberado y obligado a viajar a Colombia a buscar más dinero para pagar el rescate, pero una vez allí alertó de lo ocurrido a otros familiares de las víctimas.

De acuerdo al fallo, el custodio denunció que los captores dijeron ser del “Cartel de Otoniel”, en referencia a Dairo Antonio Úsuga, uno de los hombres más buscados en Colombia hasta su captura en octubre de 2021 y su posterior extradición a los Estados Unidos, donde se lo acusa de narcotráfico como presunto líder del Clan del Golfo.

A su vez, los captores se comunicaron con otros familiares de las víctimas para exigir el rescate, tras lo cual, intervino la justicia colombiana que notificó al juez federal de Campana.

En tanto, el 16 de agosto, mientras las víctimas seguían cautivas, los pesquisas de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI) Pilar y de Antisecuestros Norte de la Policía Federal Argentina (PFA) detuvieron a Canda y Romero en sus respectivos domicilios, y se les secuestraron elementos de interés para la causa, entre ellos, un auto presuntamente utilizado en los hechos.

Al continuar con las tareas investigativas, se determinó que las personas cautivas habían sido trasladadas a distintas viviendas y el 20 se localizó a la esposa, la suegra y la hija de J.J.B.V en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza a Colombia.

Es que, según los investigadores, los secuestradores los habían liberado para que pudieran viajar a Colombia para conseguir la escritura de un departamento que poseían en Cali.

Finalmente, los pesquisas determinaron que J.J.B.V había sido llevado a una casa en la localidad de Fátima, en Pilar, donde por la noche del mismo día fue rescatado ileso y el resto de sus captores quedaron detenidos.

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