Al conmemorar el día de su desaparición, un árbol para Rodolfo Walsh

Al conmemorar el día de su desaparición, un árbol para Rodolfo Walsh

El 25 de marzo, a 44 años del secuestro y desaparición de Rodolfo Walsh, el ministro de Cultura de la Nación visitó, en el Delta del Tigre, la casa donde vivió el escritor y periodista hasta 1976.

Allí, junto al Intendente de Tigre, Julio Zamora, y a quienes hoy conservan esa propiedad, Mabel y Daniel Argüello, Tristán Bauer firmó un convenio para realizar actividades que honren la figura del autor de “Operación Masacre” y difundan su obra. Así mismo, y continuando con la campaña “Plantemos Memoria”, se plantó un árbol con el objetivo de rendir tributo a una de las figuras más destacas de la literatura y del periodismo argentino.

“Estamos en la casa que habitó, donde escribió y donde pensó uno de los grandes escritores que tiene la Argentina. Un militante y un hombre esencial para la cultura nacional. En este lugar haremos tareas relacionadas con la evocación de la figura de Rodolfo Walsh y con su obra literaria, tan profunda y tan intensa. Ha sido una jornada muy conmovedora donde plantamos un árbol para plantar vida y sembrar memoria. Para no olvidar a los 30.000 desaparecidos y desaparecidas de la Argentina, para no olvidar a ese ejemplo extraordinario que son las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo y  para no olvidar a ese gigante de la cultura que fue Rodolfo Walsh”.

El Delta fue un lugar central que tuvo una gran relevancia en la obra y en la vida de Rodolfo Walsh, allí vivió durante muchos años, pero allí también escribió gran parte de su obra; algunos de sus cuentos más emblemático y de sus piezas teatrales. Primero, hacía mediados de la década del sesenta, vivió en “Lorilei”, una casa alquilada en la cual se refugió para escribir la primera versión de “Operación masacre”.  En esos años también publicó sus dos únicas obras de teatro: La granada y La batalla y sus colecciones de cuentos más célebres: Los oficios terrestres (1965) y Un kilo de oro (1967). En el año 1967 conoció a Lilia Ferreyra, quien fue su ultima compañera y con vivió entre 1971 y 1976, en la casa del Río Carapachay, bautizada por ellos como “Muelle 459”, la misma que fue allanada por la dictadura militar.

En la emblemática “Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar”, símbolo de compromiso y testimonio ineludible de los alcances del terrorismo de Estado, el propio Rodolfo Walsh hace referencia al “…allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años”. 

Sobre Rodolfo Walsh Rodolfo Walsh nació el 9 de enero de 1927 en Lamarque, conocido anteriormente como Pueblo Nuevo de la Colonia de Choele Choel, ubicado en la provincia de Río Negro. A sus diecisiete años comenzó a trabajar en la Editorial Hachette realizando trabajos de traducción y corrección de textos. En la Facultad de Filosofía y Letras en 1950, conoció a Elina Tejerina, quien sería la madre de sus dos hijas, María Victoria y Patricia, con quienes se mudó a la ciudad de La Plata. En 1953 publicó “Diez cuentos policiales argentinos” y “Variaciones en rojo”, que recibió el Premio Municipal de Literatura. Walsh se convertiría en pionero del género literario policial en nuestro país, evolucionando de relatos de crímenes individuales a crímenes sociales. Junto a la periodista Enriqueta Muñiz investigó exhaustivamente en el que se convertiría en su trabajo más comprometido, “Operación Masacre” (1957), considerado la primera obra de no ficción periodística.

Al año siguiente, publicó las 32 notas que dieron vida al “Caso Satanowsky”, sobre la conexión entre los servicios de información y la prensa. En 1959, Walsh viajó a Cuba y se quedó allí durante dos años, en los que formó parte del equipo fundador de Prensa Latina junto a Jorge Masetti, Gabriel García Márquez y Rogelio García Lupo, entre otros.”. En 1966 publicó “Los oficios terrestres”, en el cual se encuentra “Esa mujer”, considerado uno de los cuentos más importantes de la literatura argentina.

Al año siguiente, publicó el libro de cuentos “Un kilo de oro” y en 1969 “¿Quién mató a Rosendo?”. Walsh pasó sus últimos meses en una casa de San Vicente, dado que una de sus dos casas en el Delta había sido allanada por la Armada. A pesar de que no había vuelto a publicar ficción, Walsh continuó escribiendo relatos como “Juan se iba por el río”. Tanto este como otros escritos inéditos suyos fueron secuestrados por personal de las Fuerzas Armadas cuando allanaron esa vivienda y no han podido ser recuperados.

El 24 de marzo de 1977, al cumplirse el primer aniversario del golpe militar, Walsh terminó su última obra:  la Carta abierta de un escritor a la Junta Militar, en la que denunciaba tanto los crímenes de secuestro y desaparición de personas como las consecuencias de las políticas económicas aplicadas por José Alfredo Martínez de Hoz, que produjeron un aumento de la desocupación y la pobreza y destruyeron la industria nacional.

La carta termina con una contundente afirmación de Walsh: Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.Rodolfo Walsh. – C. I. 2845022. Buenos Aires, 24 de marzo de 1977. Un día después, tras enviar por correo las primeras copias de la Carta Abierta, fue emboscado y secuestrado. Aún permanece desaparecido.

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