Ex integrante del grupo “Super Mario Bross” se negó a ampliar indagatoria pero ratificó que participó en tareas de espionaje político

Ex integrante del grupo “Super Mario Bross” se negó a ampliar indagatoria pero ratificó que participó en tareas de espionaje político

Daiana Romina “Buki” Baldasarre, ex integrante del grupo de whatsapp identificado como “Super Mario Bross” confirmó haber espiado a dirigentes políticos durante el gobierno de Cambiemos por orden de sus superiores de la Agencia Federal de Inteligencia.

El juez federal de Lomas de Zamora Juan Pablo Auge a cargo de la causa de espionaje ilegal de la AFI macrista.

Una ex integrante de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) ratificó hoy haber participado de tareas de espionaje a dirigentes políticos a los que dijo no conocer, aunque se negó a ampliar su indagatoria en el marco de la causa en la que se investigan maniobras de inteligencia ilegal durante el gobierno de Mauricio Macri.

Se trata de Daiana Romina “Buki” Baldasarre, quien ingresó formalmente a la AFI el 31 de enero de 2019 e integró el grupo de whatsapp identificado como “Super Mario Bross”, en el que los entonces agentes de inteligencia compartían informes y datos vinculados a seguimientos ordenados por quien era el jefe de operaciones especiales de la central de espías, el procesado Alan Ruiz.

“No voy a responder preguntas y me remito a mi declaración anterior”, se limitó a decir la exespía, quien en su paso por la AFI fue nombrada como Dolores Benoni, cuando el juez federal de Lomas de Zamora, Juan Pablo Augé, le preguntó si iba a declarar en el marco de la citación a ampliar su indagatoria y le recordó que había sido liberada del secreto que se le impone a los ex agentes para que pudiera responder ante la justicia.

En su primera indagatoria, Baldasarre relató que, incluso antes de entrar formalmente a la AFI, le encargaron tareas de observación que podían tener que ver con pararse en una esquina y avisar cuando pasaba un auto al que le estaban siguiendo el recorrido o sentarse frente a una propiedad y reportar cuando había movimientos de ingresos y salidas de personas.

“Me mandaban a un lugar, tenía que avisar cuando llegaba y, una vez en el lugar, tenía que identificar algún auto, con el número de patente que me daban; en una oportunidad tuve que identificar el auto de ‘Ramona’ y ‘Durazno’, pero yo no sabía quiénes eran estas personas, les ponían apodos a todos”, contó en aquella declaración que brindó el primero de julio ante el entonces juez de la causa, Federico Villena, y los fiscales que ahora tienen delegada la investigación, Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide.

“Ramona y Durazno” eran los apodos con los que los espías identificaban a la diputada nacional Graciela Camaño y su marido, el sindicalista Luis Barrionuevo, a quienes la imputada dijo desconocer durante el período en el que se ejecutaron las maniobras de supuesto espionaje ilegal contra dirigentes políticos, gremiales, sociales, líderes religiosos y periodistas.

Tareas de observación y seguimiento

“Siempre me decían que mientras menos sepa mejor, la frase que usaban todos ahí era ´no hay necesidad de saber´”, había declarado “Buki” en el testimonio en el que también refirió que había realizado tareas de observación a un empresario en un club de tenis y después se enteró que se trataba de Salvatore Pica, la pareja de Florencia Macri, hermana del entonces Presidente.

Baldassarre está acusada de haber participado de tareas de inteligencia ilegal contra, al menos, 6 objetivos que la fiscalía enumeró de la siguiente manera, según consta en el texto de la imputación: “1. Graciela Camaño, Luis Barrionuevo y Matías Arreger. 2. Horacio Antonio Rodríguez Larreta. 3. Hugo Antonio María Alconada Mon. 4. Martín Irurzun (Carlos Rosenkrantz). 5. Diego César Santilli y Ramón Muerza 6. Salvatore Pica y Florencia Macri”.

En su primera comparecencia ante el juez y los fiscales, “Buki” relató que en el año 2018 trabajaba en el Shopping Jumbo Parque Brown, en un local de ropa interior, y cuando se quedó sin trabajo su padre la contactó con un amigo suyo de la primaria, el también imputado Jorge Sáez, quien como era miembro de la Policía de la Ciudad, podría hacerla ingresar a esa fuerza.

“Empecé a trabajar para presidencia el 31 de enero del año 2019. Previo a eso, desde mayo o junio aproximadamente del año 2018, hice algunos trabajos bajo las órdenes de Jorge Sáez, que posteriormente supe que respondía a Alan Ruiz, me pagaban en negro”, narró.

Esta segunda ronda de indagatorias concluirá en octubre, cuando declaren, primero, el secretario privado de Macri, Darío Nieto, acusado de recibir algunos de los informes de inteligencia de parte de la ex empleada de la Dirección de Documentación presidencial, Susana Martinengo y, finalmente, los ex jefes de la AFI, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani. Fuente: Télam

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