Las transferencias no automáticas cayeron un 64% en enero

Las transferencias no automáticas cayeron un 64% en enero

El Presidente y diferentes funcionarios advirtieron en varias oportunidades que se iba a recurrir a recortes en las partidas que el Estado Nacional gira habitualmente a las provincias por fuera del régimen de Coparticipación Federal. Ahora, los gobiernos provinciales se enfrentan al dilema de cómo administrar sus gastos y recursos. (Télam) – (Por Marcelo Bátiz)

Las transferencias no automáticas o discrecionales ascendieron en los primeros 28 días de enero a un total de $49.431 millones, lo que representa un incremento interanual del 31,3% que, por ser inferior a la inflación acumulada estimada en los doce meses transcurridos, se traduce en una caída del 64,2% en términos reales.

La evolución ya había sido anticipada por el presidente Javier MIlei y diferentes funcionarios del gobierno nacional, que advirtieron en varias oportunidades que se iba a recurrir a recortes en las partidas que el Estado Nacional gira habitualmente a las provincias por fuera del régimen de Coparticipación Federal y otros fondos de asignación automática.

De todos modos, la magnitud de ese recorte era la incógnita a resolver y, una vez conocidos los recursos disponibles, los gobiernos provinciales se enfrentan al dilema de cómo administrar sus gastos y recursos.

“Las provincias tienen que decidir primero cuánto bajar gastos y cuánto intentar subir otros ingresos”, sostuvo al respecto en declaraciones a Télam Nadín Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).

Al respecto, precisó que “el monto global de las transferencias no automáticas es de 1 punto del PBI (Producto Bruto Interno) frente a un ajuste agregado (entre recorte de gastos y aumento de la recaudación) que el gobierno nacional estima en 5 puntos”.

Por lo pronto, los recortes al gasto en las provincias aún no se vieron en toda su dimensión, según lo expresado a Télam por Alejandro Pegoraro, director de Politikon Chaco, para quien “los gobernadores están reaccionando de manera política y todavía no lo hicieron en forma económica”.

“Los anuncios de ajuste al gasto público fueron realizados en su gran mayoría por gestiones nuevas, en línea con el discurso del gobierno nacional y las medidas se basaron en reducción del gasto político: cargos, viáticos, en algún caso salarios, parque automotor; pero no son medidas que tengan impacto económico muy fuerte en la estructura del gasto”, sostuvo Pegoraro.

Además de los ingresos propios -que en la mayoría de los casos son una parte minoritaria dentro de los recursos totales-, las provincias se financian con transferencias del Estado nacional, que a grandes rasgos se dividen en automáticas (Coparticipación, compensaciones por el Consenso Fiscal y una serie de leyes especiales) y discrecionales o no automáticas que, a diferencia de las primeras, no están sujetas a criterios de distribución prestablecidos por ley y, por ende, están sujetas a aumentos o bajas según el criterio del gobierno nacional.

Ante la inflexibilidad de las transferencias automáticas, los esfuerzos del gobierno nacional para alcanzar el equilibrio fiscal se focalizan en las discrecionales, algo que queda en evidencia al contrastar la caída real del 64,2% interanual de enero con las variaciones de los meses previos.

Solamente Santiago del Estero y Misiones pudieron cerrar el primer mes del año con un incremento de las transferencias no automáticas recibidas a valores constantes, tomando como referencia una inflación de 25% para enero, según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el Banco Central, aunque La Rioja podría sumarse al lote si la inflación se ubica en un rango menor.

En el otro extremo, CABA y provincia de Buenos Aires son los distritos que acusaron las mermas más marcadas, con caídas reales del 78,2% y 78,1%, respectivamente, con los datos al 28 de enero.

Los recortes no fueron homogéneos tampoco en la clasificación por jurisdicciones ni por tipo de actividad: entre las primeras, por ejemplo, Educación fue la menos afectada, con una caída real del 21,3%, a diferencia de Obligaciones a Cargo del Tesoro (OCT) o Desarrollo Social, en las que el recorte fue del 100%, al igual que las partidas para el financiamiento de las cajas previsionales.

Pegoraro explicó las características de cada caso e indicó que dentro de las OCT “están, entre otras cosas, el Fondo de Fortalecimiento Fiscal para la Provincia de Buenos Aires, la asistencia que se le paga a La Rioja y los fondos para CABA por traspaso de seguridad”.

En diciembre Milei recibi a los gobernadores en Casa Rosada Foto archivo X OPEArg
En diciembre, Milei recibió a los gobernadores en Casa Rosada / Foto archivo: X @OPEArg

El caso de las cajas previsionales, evaluó, “puede ser que se paguen después”, teniendo en cuenta que todas las nuevas administraciones suelen someter algunos gastos a revisión en los primeros días de gestión.

“En el contexto inflacionario actual seguramente se dé lo que prevemos, que no haya recorte sino licuación, como ya viene ocurriendo en esa partida”, agregó.

Si bien los recortes en Obras Públicas alcanzaron un 89,8% real, Pegoraro aclaró que “lo que se pagó este mes son fondos adeudados de meses anteriores de proyectos muy puntuales”.

En ese contexto, cada provincia procederá en función de lo que signifiquen las transferencias no automáticas en el total de sus ingresos, con un panorama muy disímil: con datos al tercer trimestre de 2023, representan el 1,8% de los ingresos de CABA, pero el 20,1% de los de La Rioja, el distrito más dependiente de esos recursos.

“Las provincias van a explorar todas las alternativas disponibles, en un marco de deterioro fiscal. Creo que con seguridad va a caer el gasto salarial real”, vaticinó Argañaraz, en coincidencia con el pronóstico de Pegoraro, para quien “la gran clave para poder ver qué tanto van a intentar licuar, más que recortar el gasto, va a ser con el inicio de las paritarias provinciales; algunas ya comenzaron y habrá que ver cómo evolucionan, ahí va a estar el secreto para contener el gasto”, remarcó.

Pegoraro no descartó que algunas provincias recurran a una refinanciación de pasivos, lo que les abriría “una ventana de negociación política con la Nación, del tipo ‘vos no me pasás fondos, pero tampoco me exigís deuda’ y terminen refinanciándose a uno o dos años, por lo menos”.

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