Ricardo Lorenzetti consideró que “no hay proscripción” para la Vicepresidenta

Reconoció que “Tenemos que estar al servicio de los ciudadanos. Estamos muy alejados de los problemas de la gente y para mí, eso es una gran preocupación. La división de poderes no está clara en la política argentina. Tenemos que dar un debate serio”, reclamó.

El juez de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, admitió que el Poder Judicial se encuentra “muy alejado de los problemas de la gente”, reconoció que existe “una presión partidaria en las designaciones de los magistrados”, y consideró que “no hay proscripción con la vicepresidenta” Cristina Fernández de Kirchner. (Télam)

“Hablo de dos autocriticas en el Poder Judicial. Siempre se habla de quiénes lo integran. Uno pone a este juez que es su amigo y otro quiere poner a esta otra jueza que es su amiga. Si es así, se empieza a perder parcialidad. Hay mucha influencia y presión partidaria en las conformaciones de los juzgados y las designaciones” de los magistrados, señaló Lorenzetti en declaraciones realizadas anoche a LN+.

El ministro del máximo tribunal sostuvo que “otra crítica importante” que recibe el Poder Judicial tiene que ver con el desarrollo de los procesos, que terminan por “ser lentos y no le sirven a la población”.

“Tenemos que estar al servicio de los ciudadanos. Estamos muy alejados de los problemas de la gente y para mí, eso es una gran preocupación. La división de poderes no está clara en la política argentina. Tenemos que dar un debate serio”, reclamó Lorenzetti.

De esta forma se expresó el magistrado de la Corte, quien junto a sus pares, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda, afronta un pedido de remoción que se sigue actualmente en la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados.

Al referirse a la situación judicial de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, condenada a seis años de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos en el juicio de la causa Vialidad, Lorenzetti evaluó que la exmandataria no se encuentra “proscripta” para participar como candidata en las próximas elecciones.

“No hay proscripción. En un sentido político es un discurso, pero legalmente es un proceso judicial en el cual no hay una inhibición de ninguna clase en este momento”, añadió el juez del máximo tribunal en relación a la situación de la titular del Senado.

En ese sentido, sostuvo que “es importante respetar los derechos de todos, más allá de si nos gustan o no”, y recordó que “la ley dice que se puede competir hasta que haya una sentencia firme de condena”.

En relación a las críticas expresadas por miembros del oficialismo sobre la actuación que tuvo el máximo tribunal en algunos de sus fallos mas recientes, Lorenzetti llamó a “tener templanza”, un atributo al que definió como “la capacidad de resistir presiones”.

“La Corte no es un partido, obviamente, es una institución. ‘El lawfare’ es una teoría y lo puede sostener quien quiera hacerlo. Hay libertad para expresarse. Nosotros tenemos un sistema constitucional y lo hemos dicho en una sentencia de 2013, cuando se discutió lo mismo. Tenemos que madurar y ponernos de acuerdo en cosas básicas para que la gente esté mejor”, explicó.

Por otro lado, el juez se negó a opinar sobre los fallos de la Corte Suprema sobre las elecciones en San Juan y Tucumán, al sostener que los magistrados deben ser “cuidadosos con las medidas cautelares que están en tramite”.

“Tenemos un sistema republicano y la reelección indefinida no está bien. Punto. Después se analizará cada caso”, agregó el jurista santafesino.

Lorenzetti aseguró que a pesar de los rumores, mantiene “una buena relación” con el resto de los miembros de la Corte.

“Cuando fueron los dictámenes de la obra social que hizo (el exadministrador del máximo tribunal) Omar De Marchi, todos los compartimos. La disidencia fue de principios. Si uno detecta en la Corte que hay una dependencia con incumplimientos graves, como detectó esa auditoria, nuestra obligación es requerirlos y denunciarlos”, opinó.

Y agregó que él se manifestó en contra del apartamiento de De Marchi (quien en el juicio político que se sigue al máximo tribunal detalló las irregularidades detectadas en la Obra Social del Poder Judicial) al considerar que era una medida “sancionatoria”.

“Uno puede desplazar un funcionario por que es ineficiente o lo que sea, pero no como sanción porque es un mal ejemplo”, aseguró. Fuente: Télam

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