Jorge Carrera, funcionario del Banco Central, cuestionó a Sturzenegger por sus críticas a Stiglitz

Jorge Carrera, funcionario del Banco Central, cuestionó a Sturzenegger por sus críticas a Stiglitz

El vicepresidente segundo del Banco Central (BCRA), Jorge Carrera, cuestionó hoy expresiones del expresidente de la autoridad monetaria Federico Sturzenegger y comparó la política económica del macrismo con las medidas implementadas por los exministros José Alfredo Martínez de Hoz en la dictadura, y Domingo Cavallo en las presidencias de Carlos Menem y Fernando de la Rúa.

Carrera se sumó al debate que inició Sturzenegger en la red social Twitter, en la que cuestionó al Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz por haber elogiado la recuperación de la Argentina, a la que el estadounidense denominó “milagro económico”.

En una serie de tuits escritos en inglés, el expresidente del BCRA criticó tanto a Stiglitz como a una serie de decisiones tomadas en el gobierno de Alberto Fernández en materia económica, educativa y sanitaria, pero en un apartado especial dedicado a la deuda centró sus cuestionamientos en el ministro Martín Guzmán.

Asimismo, publicó una fotografía de diciembre de 2015, luego de levantarse el cepo cambiario, en la que Stiglitz concurrió a la sede del BCRA acompañado entre otros por Guzmán y, según Sturzenegger, “elogió la medida”.

Carrera, también a través de Twitter, relativizó la importancia de esa visita y negó que hubiera representado un respaldo a la política económica del por entonces flamante gobierno de Mauricio Macri.

“Para un académico, es importante escuchar todas las voces”, señaló el funcionario de la gestión de Miguel Pesce, y reseñó de ese encuentro con Sturzenegger: Stiglitz “se ocupó de consultar otras voces que le señalaron que lo que se iniciaba parecía ser un proceso que repetiría dos experiencias anteriores como las de Martínez de Hoz en la dictadura y la de Cavallo en la convertibilidad”.

En una síntesis de las similitudes de esas políticas, Carrera señaló como factores principales la “apertura indiscriminada a los flujos de capitales, altas tasas de interés, rápido endeudamiento público y privado, un régimen cambiario nuevo y atractivo, apreciación cambiaria, desinflación y crecimiento del consumo”, lo que generaría “cierta euforia” en la población.

Pero las consecuencias serían un “desequilibrio creciente en la cuenta corriente y creciente probabilidad de sudden stop (interrupción repentina de los flujos de capital)”, completó.

“Lamentablemente, esas perspectivas se cumplieron”, sentenció Carrera, quien además objetó la manera a la que recurrió Sturzenegger al computar sin distinciones la deuda en moneda extranjera y en pesos.

Al respecto, explicó que “cuando hay una devaluación, el total de la deuda medida en dólares cae por la licuación de la deuda en pesos”.

“Si entonces se toma más deuda en dólares, por ejemplo con el FMI, la deuda vuelve a subir, pero solo por la parte que excede lo que cayó la deuda en pesos cuando es medida en dólares”, agregó, en referencia a lo ocurrido cuando ingresaron los primeros tramos del préstamo del organismo en 2018.

Pese a haberse recibido US$ 28.000 millones, “la deuda total (medida en dólares) subió ‘solo’ 11.000 millones por la licuación de la deuda del Tesoro en bonos en pesos y de los adelantos transitorios con el BCRA, lo cual compensó en parte la suba por el préstamo del FMI y de la deuda en bonos en dólares (6.500 millones)”, indicó Carrera.

El funcionario señaló que, de esa forma, “cambió la composición de la deuda hacia un mayor porcentaje en dólares, menor porcentaje de deuda intrasector público y más porcentaje de deuda externa”.

“Esto es grave, porque la recaudación para pagar la deuda es en pesos y luego de una devaluación cubre muchos menos pagos que al inicio”, subrayó, para concluir que el aumento de 11.000 millones de dólares señalado por Sturzenegger “es engañoso”. Fuente: Télam

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