“La gente marchó para que no le den la causa D´Alessio a Comodoro Py”

“La gente marchó para que no le den la causa D´Alessio a Comodoro Py”

Belén Bártoli escribió sobre el caso D´Alessio.

Belén Bartoli es periodista del Destape y acaba de publicar Espiados. Se trata de una investigación con más de 350 citas sobre la causa D´Alessio y la pretendida transparencia judicial del gobierno de Mauricio Macri. ¿Francotirador o la punta de ovillo de una red de espionaje paraestatal internacional?. Por José Cornejo

-¿Por qué escribió un libro sobre el caso D´Alessio?
 -Hay dos personajes en la tapa, Marcelo D’Alessio y Alejo Ramos Padilla. ¿Quiénes son? Marcelo es un agente de inteligencia. Era un tipo que tenía un grupo de WhatsApp que se llamaba Buenos Aires y se dedicaban a lavar cientos de millones de dólares y de euros en el exterior. Te armaba cuentas truchas en Europa y ahí lavaba cientos de millones. De hecho, más de dos mil millones de pesos argentinos. Tenía contactos con Europa y respondía a la embajada a la Embajada de Estados Unidos.

-¿Hay pruebas de esa relación?
 -No hay un fax de la embajada yanqui que te diga que era agente. Pero a lo largo del libro hay un caudal de las acciones que lo vincula con los EE.UU.. Es un país que no puede permitir que una persona hablase en su nombre y no lo detectaste.

-¿Entonces es un agente de EE.UU.?
 -D’alessio logró construir un perfil a través de testimonios y notas mediáticas, pero nadie a ciencia cierta sabe decirme quién es D’alessio. Ni siquiera su abogado defensor me pudo negar o confirmar que fuera abogado o contador.

El 28 de enero de 2019, Pedro Etchebest, un empresario argentino, va al juzgado de Dolores a cargo de Alejo Ramos Padilla y dice “Marcelo Sebastián D’Alessio me está extorsionando. Me está pidiendo 300 mil dólares para no aparecer en la causa Cuadernos, que llevaba el fiscal Carlos Stornelli”. Ramos Padilla no le cree, pero como había un supuesto delito en curso, una extorsión, actúa en consecuencia. Le hace una escucha directa al teléfono de D’Alessio. Y ahí es donde empieza a comprobar que era un tipo que hablaba con comisarios de toda la provincia de Buenos Aires, con gente de la AFIP, con Patricia Bullrich, ministra de Seguridad en ese entonces, con Paula Olivetto diputada nacional, con periodistas de un supuesto primer nivel como Daniel Santoro, Rolando Graña, Alejandro Fantino.

Entonces, Ramos Padilla empieza a comprobar esto: que hablaba con jueces y fiscales y que la extorsión a Etchebest era uno de los tantos delitos que estaba cometiendo. Y el 7 de febrero (de 2019), cuando hace el allanamiento de la casa, en el country Saint Thomas, demuestra que era un tipo con conexiones en distintos lugares y sacan de su computadora y celular más de 30 operaciones en curso.

Marcelo D´Alessio, acusado de espionaje y chantaje

-¿Qué otros delitos?
 -De todo. El concepto de Ramos Padilla es que existió una red estatal de espionaje ilegal en Argentina. Por ejemplo, información que le pasaba a Santoro sobre un encuentro que tuvo Fantino con Cristina Fernández de Kirchner en un almuerzo en 2017. Favores a Carlos Stornelli, que quería hacerle la cama a la actual pareja de su ex mujer. Debatían si le ponían “merca” a un piloto peruano. Lo que te contaba del Grupo Buenos Aires de lavar dinero. Con Etchebest descubre esto. Y no era un cuentapropista porque tenía tipos que le respondían.

-¿El entonces presidente Mauricio Macri estaba en la cúspide de esa red de espionaje?
 -No había carpetas de espionaje hacia Macri, Bullrich, Arribas o Majdalani, director y subdirectora de la AFI respectivamente. Macri se apuró en pedir un jury contra el juez. Fue en marzo de 2019, a 46 días de haberse iniciado la causa. Pero Macri tenía otros problemas. Él quería presentarse a la reelección y su propia fuerza no quería. Elisa Carrió amagaba con romper y lo presionaba para que fuera contra Ramos Padilla, porque ella defendía mucho la causa Cuadernos de Stornelli. María Eugenia Vidal coqueteaba con ir de candidata. Más la crisis económica. Recordemos que una de las banderas de Cambiemos era la transparencia y la independencia con el sistema judicial. Y esto mostraba todo lo contrario. Así que no pudo frenar la causa. También es un libro que cuenta con el testimonio de dirigentes del macrismo. Ellos pidieron salir en off. Porque ciertos funcionarios y funcionarias del macrismo también fueron espiados. No se puede poner en la bolsa a todo un gobierno.

-¿Qué opinión te quedó del juez de la causa?
 -Un juez que no es kirchnerista, pero sí es militante de los Derechos Humanos, de las causas de Malvinas Argentinas y muy cercano a las Abuelas de Plaza de Mayo. Muy antagónico a D´Alessio, con edades similares, que nacieron en la misma ciudad y que se podrían haber cruzado en otro escenario. Un perfil de Ramón Padilla que no es muy conocido.

-¿Decidió lanzar el libro luego de las elecciones por alguna razón?
 -Yo lo terminé en diciembre de 2020, porque en ese momento Ramos Padilla venía a La Plata para asumir como juez federal y no llegó a llevar la causa a juicio, pero dejó todo armado para que el juez subrogante lo pudiera hacer. Queda que se defina la fecha de juicio. Hay muchos imputados. Stornelli, Arribas, Majdalani, Bogoliuk y Degastaldi, dos comisarios muy pesados de la Policía Bonaerense. Pablo Pinamonti, que estaba a cargo de las 9 bases AMBA (de la AFI) también. Mucho chofer y custodio de D’alessio también. Debe haber 20 personas imputadas a la fecha.

-¿Cómo le parece que va a terminar la causa?
 -D’alessio está preso hace dos años. Es muy evidente la cantidad de pruebas que tiene en su contra. Si no lo procesan es un escándalo nacional. Stornelli debería terminar procesado, aunque soy escéptica. Estuvo siete meses en rebeldía, fue declarar ante Ramos Padilla recién cuando el Frente de Todos le ganó las PASO presidenciales a Cambiemos. La Corte Suprema apenas le dio un pequeño apercibimiento. Ni siquiera le quitó un porcentaje del sueldo. El argumento de Stornelli es que esta causa es para desalentar la casa Cuadernos.

-¿Le parece que el caso D´Alessio tuvo repercusión en la sociedad?
-Sí. La gente marchó para pedir que le conserven la causa a Ramos Padilla y no se la den a Comodoro Py. Y eso es muy explícito: cinco jueces de Comodoro Py le pidieron la causa. Una causa que ni siquiera pudo tener secreto de sumario. El último detalle: es una causa que nunca se movió de su juzgado y que además investigó al gobierno de turno, a diferencia de como suele actuar el Poder Judicial, ¿no?

(*) Director Agencia Paco Urondo. Titular de la cátedra Géneros y Formatos, Facultad de Periodismo, UNLP. Télam

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