Linfomas: la enfermedad de la sangre más común en adultos

Linfomas: la enfermedad de la sangre más común en adultos

El Linfoma es un cáncer de los glóbulos blancos, que son los responsables de defendernos frente a las infecciones. Existen más de 80 tipos de linfomas y pueden afectar a niños y adultos.

El Linfoma es un cáncer de los linfocitos o glóbulos blancos, aquellos responsables de defendernos frente a las infecciones. Se encuentran habitualmente en la sangre, pero también en el sistema linfático, que forma parte del sistema inmunológico y está compuesto por una amplia red de ganglios linfáticos, que pueden encontrarse a lo largo de todo el cuerpo: axilas, ingles, cuello, tórax, abdomen, amígdalas, tubo digestivo, bazo, timo y médula ósea. Ahora, ¿qué sucede cuando nuestra barrera de defensas comienza a fallar?

Ante las infecciones, los ganglios del cuello, axilas o ingle pueden aumentan de tamaño temporariamente, lo que implica un mecanismo normal y fisiológico del cuerpo. En cambio, cuando se trata de un linfoma, el aumento de estos ganglios se produce de forma permanente.

Los linfomas son un conjunto de tumores malignos que se originan por un crecimiento anormal de células que se multiplican de modo anómalo en los ganglios linfáticos formando tumores. Es la enfermedad oncológica más común de la sangre en los adultos y la tercera en chicos.

A pesar del avance de la medicina, aún se desconocen las causas de este tipo de cáncer. Aunque sí sabemos que aquellos pacientes que sufren enfermedades que afectan el sistema inmunológico, como HIV, tratamiento prolongado con inmunosupresores, entre otras, tienen mayor riesgo de padecerlo.

Existen más de 80 tipos de linfoma. A partir del estudio del Dr. Thomas Hodgkin se empezaron a caracterizar un grupo de linfomas con características particulares que luego pasaron a llamarse Linfomas de Hodgkin, aunque la mayoría de estos corresponden al Linfoma No Hodgkin. Estos dos subtipos generales de linfomas se diferencian, fundamentalmente, por tener linfocitos de determinada característica, pronósticos y tratamientos diferentes.

Los síntomas más frecuentes son hinchazón indolora de los ganglios (en cuello, axilas, ingles, etc.), fiebre (prolongada en semanas, sobre todo de noche), sudores/cambios de temperatura, pérdida de peso inexplicable, pérdida de apetito, entre otros. Otro muy característico son las infecciones comunes como la gripe (que tiene duración de días), por lo que si persiste en el tiempo se debería hacer sospechar otro tipo de enfermedad y consultar con un médico.

Para diagnosticar el linfoma, se debe realizar un diagnóstico apropiado tomando una biopsia del tejido afectado. Es imprescindible su realización, dado que es la única técnica aceptada para el correcto diagnóstico, y así poder dar el siguiente paso.

El tratamiento de los linfomas depende del subtipo diagnosticado, pero básicamente se emplean drogas quimioterápicas y/o radioterapia, juntas o separadas, con el objetivo de controlar la enfermedad en forma permanente.  Además, es importante que el paciente se interiorice y conozca las características del subtipo que lo afecta, para obtener información específica en cuanto al tratamiento y pronóstico.

Para reducir las probabilidades de padecer la enfermedad se recomienda llevar un estilo de vida saludable y asistir al médico de inmediato en caso de tener algún signo que le preocupe. Se debe tener en cuenta que los síntomas mencionados pueden ser producto de otro tipo de afecciones.

Asesoró: Dr. Leandro Nikisch (MN: 126422/MP Santa Fe: 8543). Miembro de la Asociación Argentina de Cirugía. Médico. Cirujano General. Cirujano Oncólogo. Docente Adscripto a la Cátedra de Cirugía de la Universidad de Buenos Aires. Instituto de Oncología Angel H. Roffo, Bs As. Sanatorio Padre Pio, Reconquista, Santa Fe.

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