Un grupo de vecinos libres, convocados libremente por políticos opositores al Gobierno, manifestó su libre presión a los jueces en Tribunales

Un grupo de vecinos libres, convocados libremente por políticos opositores al Gobierno, manifestó su libre presión a los jueces en Tribunales

Un grupo de vecinos organizados, convocados por redes sociales y por invitación de políticos opositores al Gobierno, protestaron ayer “libremente”, frente al Palacio de Tribunales bajo la consigna “La luz por la República”. Por El Porteño

Algunos observadores del ambiente tribunalicio, y no tanto, de la zona, creen que más bien estaban pidiendo una luz en el camino, o una luz para que ilumine sus propios espíritus, o el de los Jueces, a los que fueron a dejar, en forma visible, un mensaje diseñado por el aparato mediático-político-judicial, a modo de advertencia y/o apriete.

Sin embargo, no se cree que estuvieran presionando a la Corte para que, como mencionara ayer el diputado Nacional, Leopoldo Moreau, sustituya a los otros poderes del Estado, elegidos libremente y en democracia, el 10 de diciembre último. Porque eso sería desestabilizador y un error grosero a esta altura de los acontecimentos.

No obstante, observaron que hay un denominador común que domina el discurso, y que se repite una y otra vez, en este tipo de manifestaciones organizadas por la oposición. Y es “la contradicción o incongruencias” que pueden observarse, en cada convocatoria, entre el discurso de los movilizados y lo que se puede ver que están pretendiendo o queriendo desear que suceda. Pero más que un deseo, se observa ya como un imposición a que suceda. Ya que entre las consignas pegadas en los pancartas que portaban algunos de sus integrantes que, reiteramos, “lo hicieron libremente”, figuraban por ejemplo la de “Argentina quiero verte Feliz”.

Aquí vemos que hay una contradicción, porque “Argentina está Feliz”. Y debemos decir que está feliz, porque se votó y se eligió libre, democrática y mayoritariamente a quienes hoy nos están gobernando. Además, podríamos agregar que desde que el Gobierno se hizo cargo, en diciembre pasado, se hizo cargo de una situación social, política y económica complicadísima -aún con la Pandemia mundial de coronavirus- derivada de la peor y más pesada herencia que dejó el macrismo en 4 años de gobierno, y cuyo saldo fue más pobreza e indigencia, más de 24.500 Pymes cerradas, empresas que se fueron del país, menos salud y menos educación pública, y más deuda impagable gracias a su libre impericia.

“Libre impericia” porque nadie la paró. Porque nadie protestó, y porque “no pasó libremente” por el Congreso de la Nación para ser tratada.

Por lo que, en tal caso, son “Ellos los que no están Felices”. Pero no están felices por el resultado de las últimas eleccciones y por lo tanto se manifiestan antidemocráticamente, pretendiendo desconocer su derrota.

El actual gobierno del presidente, Alberto Fernández, logró en tan sólo 9 meses, administrar el Estado con una gran decisión política, puesta al servicio de todo un país y no de unos pocos. Simplemente cumpliendo con lo que había prometido en su campaña electoral. Ni más, ni menos.

Hay que recordar que, hace muy poco se renegoció parte de la deuda externa sin entrar en default y con una reducción de más de US$ 32.000 millones, despejando el horizonte económico del país. Un brote esperanzador y con futuro, y no con los prometidos brotes verdes que nunca se vieron llegar durante la administración macrista.

¿Algó más se le puede pedir a un Gobierno que viene cumpliendo con lo que prometió, en este corto lapso de tiempo, en donde domina una pandemia de coronavirus mundial, y en el cual también tuvo que administrar los escasos e insufiecientes recursos de una salud pública que dejó macrismo en estado catastrófico, dejando vencer vacunas, por ejemplo?.

“Mafia o República vos elegís”, “Seamos Libres”, se pudo leer en otras pancartas de los “libremente concovados”.

Pareciera más bien un reclamo dirigido al mismísimo sector del macrismo -que gobernó a su antojo, pisoteando los poderes de esta supuesta República No Libre- más que al Justicialismo, Peronismo , Kirchnerismo, llámenlos como más les guste.

El sector de la Argentina macrista fue y es tan libre, que no le importó ni le importa burlarse de la división de poderes y de los mecanismos de la democracia representativa que, en lugar de respetar las leyes y la Constitución, gobernó por DNU y a dedo, mafiosamente a su antojo. Porque presionó a jueces, empresarios, y espió a líderes sociales, religiosos, periodistas, familiares propios y extraños, generando un ambiente de miedo, a través de la conformación de una mesa mediático-judicial, que se dedicó al armado de causas para mantener a raya a quien se le opusiera y para beneficio propio.

No obstante, los vecinos se manifestaron libremente organizados por los líderes de las redes sociales y sectores opositores al Gobierno, con una marcha de antorchas frente al Palacio de Tribunales, y portando banderas argentinas, cacerolas y pancartas, para rechazar el proyecto de reforma judicial que se debate en el Congreso nacional, y a favor de la “independencia” del Poder Judicial.

Los asistentes a la protesta también rechazaron la suspensión de los traslados a dedo que realizó el macrismo de los camaristas Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, cuyos necesarios acuerdos del Senado, que requiere la Constitución Nacional, no fueron aprobados por el Cuerpo Legislativo, por lo que necesariamente tienen que regresar a sus juzgados originales.

Pero estos 3 jueces son tan libres e independientes y democráticos de sus decisiones, “que no quieren obedecer lo que dice la letra clara y fría de la Constitución”.

Los aprietes o presiones de cualquier índole a quien sea, es una muy mala práctica política y una muy poco recomendable costumbre macrista de ejercer el poder para gobernar. Hay que desterrarlas por completo. Hay que practicar más Democracia. Pero si es de la buena, mejor.

No se puede, o mejor dicho, no se debe pretender, en nombre de la República, promover la discordia política a cada paso, cuando algo no nos gusta o no nos conviene. Lo que hay que hacer es debatirlo en el lugar que corresponde. En la casa política que es el Congreso de la Nación. Lugar al que no concurrieron estos 3 jueces a pesar de ser convocados por el Senado, desconociendo la autoridad competente.

Y si no, tendrán que aprender que insistir en desconocer sistemáticamente las decisiones de los poderes del Estado, constituídos libre y democráticamente a través de las urnas, y la Constitución, también constituye un delito, que debe ser deunciado y tiene su precio.

Eso sí, como parte del show-protesta en apoyo a los jueces mal trasladados por el macrismo, los manifestantes entonaron “libremente” la canción “No tenemos miedo”, del radical Jairo, y el Himno Nacional, para el regocigo de los oídos, un tanto desafinados, de los opositores. Pobre Jairo.

genteba