Opinión: La dignidad como límite

Opinión: La dignidad como límite

¿Hasta cuándo la sociedad va a tener que seguir soportando esta forzada y mal entendida libertad de expresión, de quienes dicen defender la Democracia y la República, y se la pasan incitando al odio y la violencia colectiva?.
Por Marcela Fuentes

En plena guerra mundial contra la pandemia por el coronavirus, además de combatir y cuidarse del Covid-19, la sociedad argentina viene soportando las agresiones verbales y, hasta físicas, además de desmedidas y brutales, de individuos que, amparados en el derecho a la libertad de expresión, emiten opiniones controversiales, plagadas de mentiras y de odio social, político y económico, hacia quienes que no comparten sus ideas o sus propios intereses. Y por haberlo hecho, durante los últimos 4 años, nos fue como nos fue a todos. No obstante, hablan como si no tuvieran ninguna responsabilidad, igual que su líder, Mauricio Macri.

Sería bueno -ya que a algunos integrantes de nuestra sociedad, les sigue gustando mirar más hacia afuera, que hacia adentro- revisar el discurso de Angela Merkel, en noviembre de 2019, en el Parlamento alemán, sobre la libertad de expresión.

La canciller alemana afirmó en ese momento que “Hay libertad de expresión en nuestro país. A todos aquellos que dicen que no pueden expresar sus opiniones, les digo: si das tu opinión, debes asumir el hecho de que te pueden llevar la contraria. Expresar una opinión tiene sus costos. Pero la libertad de expresión tiene sus límites. Esos límites comienzan cuando se propaga el odio. Empiezan cuando la dignidad de otra persona es violada”, Esta cámara debe oponerse al discurso extremista”. “De lo contrario, nuestra sociedad no volverá a ser la sociedad libre que es”, dijo.

Incitación a la violencia.

Siguiendo ese mismo razonamiento, en la Argentina de hoy, lo hecho y dicho hasta aquí, por este representante de Cambiemos, es peor aún, porque lo hace siendo diputado de la Nación, que representa a un sector de la sociedad que, posiblemente piense como él, o no, pero parece no entender que representa a uno de los poderes del Estado y, como tal, en el Parlamento y/o fuera de él, sus opiniones, su proceder y su razonamiento, no son absolutos. Siempre tendrá enfrente a otros que no piensan como él y a quienes les debe el mayor de los respetos. Algo que no viene sucediendo. Y lo que es más grave aún, lo hace incitando a la violencia. Delito penado por la ley. Está jugando al límite de lo razonable y lo sabe.

Lo cierto, es que el diputado Fernando Iglesias, que el 9 de julio pasado, se reiteró en su conducta, al derrapar con su discurso anticuarentena esgrimiendo insultos y amenazas al Gobierno, y específicamente, a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, ahora posteó un mensaje violento en Twitter, al que luego señaló como un error de clickeo o de apretada. Como quiso o quieran llamarlo.

El diputado nacional de Juntos por el Cambio, Fernando Iglesias, cosechó fuertes críticas en las redes sociales al retuitear una foto de un usuario que mostraba un fusil FAL junto a la leyenda “es hora de guardar las cacerolas”, pero luego el legislador aseguró que se equivocó al accionar los dispositivos y repudió el mensaje.

Pero, como era de esperar, la sociedad no le creyó y numerosos usuarios de Twitter, entre periodistas, dirigentes políticos y sociales, repudiaron el posteo del dirigente del PRO y el hecho se convirtió en tendencia en la red social.

Horas después, en la cuenta de Iglesias pudo leerse una aclaración sobre el mensaje que reetuiteó de un usuario denominado “bayoneta 007”.

Increíblemente, Iglesias aseguró que tenía bloqueado al usuario y que “repudia la violencia”. Pero por lo dicho y hecho hasta aquí, no pareciera guardar relación con la realidad.

“Esa cuenta no acepta esas incitaciones, se ve que en vez de apretar el botón de RT con comentario apreté sólo el RT. Repudio este mensaje. Perdón por el error”.

¿Hasta hoy es esto, y mañana qué, y pasado qué?, ¿nuevamente la escalada de la grieta odiadora, que permanentemente está en la búsqueda de alguna controversia para ampliarla?.

¿Es necesaria tanta violencia…??? Tanta grieta desatada, furiosa y agresiva para con el resto de la sociedad que, evidentemente quiere otra cosa?. ¿Tan difícil es aceptarlo?.

Debe haber un límite. Debemos mostrarlo y reclamarlo en cada momento que sea necesario. No debemos naturalizarlo. De lo contrario, nos sucederá lo que dijo la Premier alemana.

Perderemos la dignidad y no volveremos a ser la sociedad libre que somos hoy.

genteba