Opinión: La instigación de un diputado opositor, provocador y violento

Opinión: La instigación de un diputado opositor, provocador y violento

Es grave porque lo hace un diputado de la Nación. Un representante de una de las instituciones más democráticas del país, como es la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.

Deberían imputarlo penalmente porque integra uno de los pederes del Estado y con su provocación se convirtió en uno de los responsables de la instigación a la violencia desatada ayer en el centro porteño. Por El porteño

Sus pares deberían imponerle sanciones severas. No tiene vuelta atrás. La sociedad ya lo está haciendo en las redes sociales, pero con eso no alcanza. También debería actuar la Justicia, de la misma forma que lo hace con los agresores del móvil y periodistas de un canal de televisión.

¿Que queda para el resto de los ciudadanos comunes con ejemplos como éste?. Nada.

Pero no debería quedar impune. No es bueno para el ejercicio de la democracia, que un representante del Parlamento tenga semejantes actitudes, que arrastran a la más alta irracionalidad.

Deberían imputarlo penalmente como instigador de la desobediencia civil ante la cuarentena, por poner en riesgo la salud pública, de miles de argentinos, sin tener en cuenta la situación epidemiológica por la que estamos atravesando, por instigar a la violencia ejercida ayer, en el centro porteño; y mucho más por insultar y amenazar a la vicepresidenta de la Nación, otra de las instituciones de la República.

Seguro es, que pretende quedar como una víctima de su propia provocación irracional.

Es el fiel reflejo de loque no hay que hacer. Pero es también la mejor representación de lo que se ha convertido la oposición. Dicen defender la libertad de expresión, pero atacan a los medios de comunicación y sus trabajadores, que no piensan como ellos y que los pone en un aprieto ante la Justicia.

Ayer, el diputado macrista opositor, antiperonista, instigador y violento, Fernando Iglesias, participó como instigador de la violencia, durante una marcha anticuarentena en el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires, y no tuvo mejor idea que desplegar su gigantesco odio irracional y misoginia, calificando a la vicepresidena de la Nación, de “chorra”, sin tener pruebas -como siempre- y lo que espeor aún, amenazándola, con un “Vamos por Vos”.

Quizá, su misoginia denote su inconformidad o disconformidad consigo mismo.

La oposición se quedó sin argumentos desde el mismo momento en que perdió las elecciones del año pasado, y destilan bronca, impotencia, violencia verbal y física, como la padecida por los periodistas del Canal C5N.

Es la impotencia política más irracional, llevada a la acción, porque no tienen sustento, ni argumentos, más que el odio antiperonista y anti todo lo que no comulgue con sus propias ideas e intereses. Y van en contra de la mayoría de la sociedad, que sí respeta la cuarentena y piensa de diferentes formas.

No todos son peronistas, pero sí respetan al otro y a los otros.

Esta clase de gente no respeta a nadie, sólo dicen una cosa y hacen otra muy distinta.

Son fruto de un ex líder, que llegó apoyado y como representante de una corporación mediática, económica y judicial, que hace mucho tiempo viene manejando los poderes a su antojo, y que ahora instiga desde el llano, más procupado por sus propias libertades -la otra Justicia lo tiene en la mira- que por las del conjunto de la sociedad.

genteba