Adecra+Cedim alertan sobre los efectos colaterales del COVID-19

Adecra+Cedim alertan sobre los efectos colaterales del COVID-19

Salud Privada: Alertan sobre los riesgos ante la drástica caída en las consultas, estudios e intervenciones para las enfermedades cardiovasulares, encefalovasculares y cáncer.

La Comisión de Directores Médicos de Adecra+Cedim realizó un relevamiento sobre 32 centros de salud asociados con servicios de internación general y terapia intensiva. “Comparando el número de prestaciones de abril de 2020 con igual mes en 2019, prácticamente todos los indicadores cayeron entre un 50% y un 75%.

El descenso de un 60% en la cantidad de angioplastias coronarias y cirugías de by pass es alarmante”, señaló el informe entre las principales conclusiones. Instan a la población a consultar y atenderse. “Los centros de salud se han adaptado para brindar seguridad”, recalcaron.

“La epidemia por coronavirus no elimina ni posterga otras enfermedades. El desafío de no caer en desatención”. Así se titula el informe de advertencias y recomendaciones que elaboró la Comisión de Directores Médicos de Adecra+Cedim, la cámara nacional que nuclea a clínicas, sanatorios, hospitales privados y centros de diagnóstico y tratamiento ambulatorio.

El objetivo fue “estimar la magnitud de la adecuación de clínicas y sanatorios privados para enfrentar la pandemia por COVID-19 y alertar sobre el riesgo de complicaciones y muertes en exceso por la falta de diagnóstico y tratamiento oportuno de las enfermedades mayores que afectan a la población”.

El informe se basó en un relevamiento estructurado y anónimo a 32 instituciones asociadas con servicios de internación general y de terapia intensiva, “revisando también las evidencias locales e internacionales sobre beneficio de la detección y tratamiento temprano de las condiciones no transmisibles mayores: enfermedad coronaria, ataque cerebral, respiratorias y cáncer, para valorar el riesgo de un cese prolongado en las intervenciones dirigidas”.

“Gracias a la alta adherencia de la población a las medidas de aislamiento preventivo y límites a la circulación, los centros de salud han quedado con amplia disponibilidad para la atención de emergencias, internación y terapia intensiva, con un bajo número de pacientes infectados pero en llamativo contraste con la marcada disminución de consultas, estudios diagnósticos e intervenciones terapéuticas para las enfermedades no transmisibles que ocasionan cada año el mayor número de muertes en el país: cardiovasculares, encefalovasculares y cáncer”, explicaron desde Adecra+Cedim.

A su vez, dejaron en claro que “están en línea la recomendación médica de dar debida atención a la patología no infecciosa con las exclusiones de aislamiento preventivo” y agregaron: “Falta solamente que haya una reacción de la población en riesgo a este llamado. Es imperativo que corrijamos el rumbo para evitar que aumenten las complicaciones y muertes por condiciones de salud agudas y crónicas que reciban diagnósticos y tratamientos tardíos o incompletos por temor al contagio por coronavirus”.

“El impacto de la epidemia en los tratamientos médicos”

A partir de la información brindada por las instituciones encuestadas, se pudo concluir que “la forma fuerte y rápida con la cual se asignaron recursos hospitalarios para poder atender los casos graves de coronavirus queda reflejada en la cantidad de consultas e intervenciones y su impacto en el porcentaje de ocupación de las camas de internación y terapia intensiva. Comparando abril 2020 con abril de 2019, prácticamente todos los indicadores cayeron entre un 50% y 75%”.

El estudio puso el acento en cuanto a “las enfermedades que ocasionan la mayor cantidad de muertes en el país -cardiovasculares, cáncer- y la que deja la mayor cantidad de discapacidad cada año: el ataque cerebral”.

Respecto al “riesgo cardiovascular”, la cámara se alarmó frente a “la caída de un 60% en la cantidad de angioplastias coronarias y cirugías de by pass”. “De igual manera, un 62% menos de internaciones por cuadros coronarios agudos abre la preocupante presunción de que los pacientes, por miedo al coronavirus, estén cursando cuadros de infartos y anginas de pecho inestables en la casa, exponiéndose a secuelas y riesgo de muerte”, agregaron.

“Cada año mueren en nuestro país casi 100 mil personas por enfermedades cardio y encefalovasculares. Si no se recupera la actividad de detección y tratamiento sobradamente probadas, según una reciente publicación del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, estaríamos en riesgo de tener entre seis mil y nueve mil muertes más de lo habitual por esta causa en 2020”, manifestó Adecra+Cedim.

Asimismo, se destacó que “las poblaciones de riesgo para coronavirus también deben controlarse”, ya que “las personas de mayor riesgo de enfermedad grave son también las de alta exposición al ataque cardíaco, cerebral y cáncer: mayores de 60 años, diabéticos, hipertensos, obesos, tabaquistas y sedentarios”.

“La demora en la detección del cáncer empeora el pronóstico”, fue otra de las advertencias. En esta área se observó que “hubo un descenso de 16% en los tratamientos de quimioterapia, que señala el riesgo de atrasos en el tratamiento oportuno”.

Por otra parte, el informe se refirió a la importancia de la no desatención de las enfermedades mentales, “que son frecuentes y requieren a menudo tratamientos combinados y prolongados”.

“Las alarmas por cuadros agudos no han dejado de ser importantes. Los malestares súbitos y los síntomas y signos agudos, tanto en adultos como niños, deben ser atendidos con prontitud. Es necesario y seguro concurrir a un hospital o sanatorio ante una urgencia”, recomendaron en otro punto del informe.

“Los centros de salud se han adaptado para brindar seguridad”

El relevamiento también identificó que “todos los centros encuestados tomaron medidas de separación física y de control de infecciones para diferenciar pacientes febriles de la población general”. “El 97% ha generado en su centro área(s) diferenciada(s) para la atención de pacientes febriles, y el 100% ha implementado barreras en los ingresos para detectar y dirigir febriles, y ha publicado carteles o pantallas con recomendaciones de seguridad COVID-19 en la planta física”.

El estudio mostró que “los tiempos de confirmación o exclusión de infección por coronavirus se han acortado” y que “la cantidad de pacientes febriles internados en los centros privados tuvo un pico entre fines de marzo y comienzo de abril, para luego disminuir sostenidamente, lo cual permite separar pacientes afectados y el personal que los atiende”.

Además, se indicó que “en las áreas ambulatorias se han adoptado los protocolos de decontaminación y protección personal para el equipo de salud recomendados por el Ministerio de Salud”.

“Las precauciones y distanciamiento social para disminuir el riesgo de contagio por coronavirus pueden y deben convivir con una asistencia médica a tiempo del resto de las patologías. Para ello se han preparado los centros de salud y sus planteles”, finalizaron desde la Asociación.

Redactaron el informe, por la Comisión de Directores Médicos de Adecra+Cedim: Gerardo Bozovich (Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento), Javier Sala Mercado (Instituto Modelo de Cardiología Privado SRL), Alberto Alves de Lima (Instituto Cardiovascular de Buenos Aires) y Matías J Fosco (Hospital Universitario Fundación Favaloro).

El informe completo en: https://www.adecra.org.ar/

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